El rincón de riuzaqui
28 de junio de 2016
31 de marzo de 2014
Frío
Hace frío lo siento, las provisiones se terminan, el frío
invierno no deja que sienta mis manos, la noche siempre presente, aún no
encuentro escapatoria, trato de huir, tan frío nunca creí tener que sentir.
Comienzo a caminar en el silencio de tus palabras, aún
extraño tus labios tocando los míos, en realidad me duele tu indiferencia,
aquellas mañana dónde amanecimos juntos, todo el amor se ha terminado, ¿algún día
hubo amor?, o ¿sólo fue el pretexto para permanecer juntos, recordar tu piel rozándome,
amándonos, sintiéndonos, besándonos y siendo uno mientras penetraba lo más
profundo de tu alma.
Hoy el frío me pesa, sin duda, mis manos no se calientan más
con tu ternura ni con tu aliento, la última llama se apaga, todo se convierte
en frío, me olvidaste, y aun así, yo sigo pensando en aquellas noches dónde tus
susurros me llenaban el alma, dónde nada pasaba, dónde todo era el momento y un
futuro juntos.
Te extraño, no eres la única, peo si la mejor, tu cabellera
que acaricia mi piel, junto para llevarme a lo más alto.
El frío me congela, ¿será que no podré encontrar de nuevo
ese calor?
19 de febrero de 2014
Y mientras tanto, él esperaba que todo pasara
La noche asechaba su pensamiento, hace ya algunos años que
la había perdido, no había más rastro de cordura, la mirada ausente, un mueble
más en su casa.
Ya varios años habían pasado desde aquella vez que su mente
había quedado en blanco, su corazón aún lo sentía, ¿será que algún día lo conseguiría?,
ni él mismo lo sabe, aquel dolor que se manifestó desde lo profundo de su alma,
hoy en día no es más que el pretexto para seguir durmiendo.
En plena calma su cuerpo se hallaba, con temor y miedo su
alma buscaba a aquella que había abandonado su vida, el sufrimiento llega de
muchas maneras, uno nunca sabe el origen de sus heridas.
Ha pasado un mes, desde que asistió a su velorio, su cuerpo
en tierra, su alma en vida, y mientras tanto él esperaba que todo pasará… que
la muerte llegará.
16 de enero de 2014
El soldado
Mientras tanto caminaba por aquella calle, la neblina
bajaba; mi nariz comenzaba a congelarse, no era un día de invierno normal;
realmente todo estaba a punto de congelarse.
El camino comenzaba a mostrarse sinuoso, llegar a esa vieja
cabaña resultaba más complicado de lo que hubiese imaginado, realmente mi
inspiración: llegar a ver a aquella bella persona; mi amada, sé que ella me
esperaba.
Realmente han pasado algunos años desde que partí al ejército;
hace algunos días recibimos órdenes directas de comenzar a atacar a civiles, no
podía hacerlo; realmente realizar tan atroz fechoría sólo era acto de cobardes.
Deserte del ejército, no podía llegar por medios
tradicionales, un comando me buscaba; en mi país se castiga con la muerte la
traición a la patria; entonces todos los cobardes deberían estar muertos.
Al fin, después de tanto caminar, veo a lo lejos mi casa…
ellos se me adelantaron.
3 de enero de 2014
El teniente
Hacía frío, caminaba por la tormenta, el invierno es más
cruel cada vez, sólo era cuestión de unos cuantos pasos y su trajín terminaría;
en realidad, todo daba vuelta a su vida, un pirata cualquiera, o al menos de
eso lo culpaban; entre los cargos: robo, asesinato, violaciones y un sinfín de fechorías;
en los hechos; un joven injustamente castigado.
Durante el verano, el teniente Camarena comenzó a
adjudicarse riquezas de manera ilícita, la corrupción dominaba en su gobierno;
Manuel, uno de sus hombres y el de mayor confianza había mantenido una política
personal de mantenerse siempre al margen a pesar de no congeniar con el actuar
del Teniente.
Cada mañana, Manuel lustraba sus botas, preparaba a partir
para realizar sus menesteres, no podía llegar tarde, pues el teniente había depositado
una gran confianza en su persona; manejaba grandes cantidades de dinero, en
realidad nunca le había parecido justo la forma en que su superior lo había
conseguido, pero bueno, al fin él es el jefe.
-¡Una auditoria! Gritó el teniente al enterarse de los
objetivos del nuevo gobernador, al parecer, su actuar había llegado hasta las
esferas más altas. Aquella noche Manuel fue condenado a muerte, el teniente lo
acusaba de robo a su persona, de defraudar su confianza, desviar recursos e
incluso le sembraron una violación y testigos de un asesinato.
Manuel murió a las a las tres de la tarde en la horca. El
teniente hoy sigue gobernando.
2 de enero de 2014
El escritor que no quería escribir.
-La historia es sencilla, un hombre que lo tenía y todo y
por cosas del destino lo perdió, en fin, este tipo de historias resultan
interesantes, aunque me parece que ya bastante “choteadas” quizá sea una mejor
idea escribir una novela, ¿pero de qué tipo?, además me cuesta un tanto de
trabajo entrelazar un argumento válido, sin contar con el antagonista, sin
duda, algo muy complicado.
¡Ya lo tengo! Un poema, muy sencillo en realidad, veamos “las
rosas son… bueno color rosa” al parecer no es tan sencillo como parece; quizá este
viejo libro a mi lado me de alguna idea veamos…“El amor no se mira, se siente (…)”,
no lo creo, algo complicado, probablemente pueda retomar algo de otro lado, o quizá
un cuento, eso siempre vende.
Un cuento… ya se, puede ser sobre algún animal que hable,
eso le encanta a los niños, aunque realmente creo que igual que la novela se
vuelve algo complicado, aunque… puedo ir a hacer una nota sobre cualquier cosa.
¡Claro! Reportear la cosa más sencilla del mundo, sólo tengo
que decir que pasó, aunque no tengo muchas ganas de salir, creo que realmente
estoy bloqueado, otro día con más calma, al fin estas hojas no se irán.
1 de enero de 2014
La hoja azul
Lo descubrí, ya hace cinco años que lo tenía guardado, aquel
viejo cuaderno donde mis secretos abundaban, aquella hoja azul, aún mantenía un
recuerdo de las noches que me dejaron sin pensar en alguna otra cosa.
Ya desde tiempo había intentado olvidar lo que mi corazón
aguardaba, pero hoy me doy cuenta que no puedo, en aquella hoja azul me
mostraste a cada momento los errores que contigo había cometido.
Me confesaste tu amor y yo, como un tonto, simplemente te
deje ir, no luche más por aquel sentimiento que nos embriaga como nunca, ¿acaso
el destino tiene algo mejor preparado?
Nos encontramos con tantos amores, sin embargo, todos más
falsos que los anteriores, en la realidad, no entiendo cómo nos distanciamos; hoy
regresas, tu ser me muestra cada error que cometí.
Tú lo sabes, cuando la miraba a alela, no fue porque la
amará, en realidad trataba de eludir el sentimiento que tenías por aquel hijo
predilecto, no entiendo lo que le observabas, me contaste tantas veces de tus
sentimientos hacia aquel, que tuve que hacerme a un lado.
Hoy es la oportunidad de cambiar todo, podemos volver a
intentarlo, sólo tú tienes que tomar la decisión.
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