31 de diciembre de 2013

Invierno

Como todos los años Margaret se preparaba para un crudo invierno, cansada de los problemas con el clima, de por si siempre hacía frío en su casa, en invierno las tormentas azotaban y el día era mínimo, por eso decidió sentarse un día y pensar en lo maravilloso que sería un clima tropical, el seguro la alegraría (…).

Como todos los años Julio se preparaba para un cálido invierno, cansado de tener que soportar temperaturas tan extremas, la selva no daba oportunidad de un invierno más frío, por eso decidió sentarse un día y pensar en lo maravilloso que sería un clima gélido, el frío seguro lo alegraría (…).

Aquella noche todo comenzó a cambiar, el frio comenzaba a desaparecer, Margaret sudaba como nunca en su pequeño iglú, al salir al amanecer su casa comenzaba a expulsar agua, el cielo despejado como nunca antes, era un milagro, decidió plantarse afuera de su hogar, colocar unas sillas y tomar el sol como en aquellas imágenes de televisión con las cuales había pensado en los últimos días, todo era maravilloso el clima totalmente tropical.

Aquella noche todo comenzó a cambiar, el calor comenzaba a desaparecer, Julio se congelaba como nunca en su palapa, al salir su casa al amanecer todo estaba nevado, el cielo nublado como nunca antes, era un milagro, decidió plantarse afuera de su hogar, realizar muñecos de nieve como en aquellas imágenes de televisión con las cuales había pensado en los últimos días, todo era maravilloso el clima totalmente congelante.

Todo marchaba bien, cuando de pronto el calor ya no la dejaba pensar, al parecer su ropa no había sido diseñada para esos climas, decidió quitarse todos los abrigo, quedarse en interior, al  voltear su casa desaparecía de su vista, aquella fortaleza en las tormentas comenzaba a desaparecer ante el avasallante calor tropical, su pertenencias se iban de ella, al intentar correr el piso se tornó fangoso, la nieve comenzaba a derretirse, todo se volvía en pesadilla.

Todo marchaba bien, cuando de pronto el frío ya no lo dejaba pensar, al parecer su ropa no había sido diseñada para esos climas, al correr a su casa se dio cuenta de que no tenía ningún abrigo, nunca lo necesitó, camisas y pantalones cortos, al intentar tomar su automóvil para comprar unos abrigos, las llantas no estaban preparadas para la nieve, patinaban y se congelaba el auto, todo se volvía una pesadilla.

Como todo invierno que se respete, había alguien que controlaba el paso de la época, para ello estaba Jack Frost, un elfo legendario que permite que se den las condiciones idóneas para aquella estación del año.

Sin embargo, no todo marchaba bien, al parecer Jack estaba harto de recibir quejas todo el tiempo, la semana pasada la señora Williams envió una carta pidiendo un poco más de calor, pues era complicado trasladarse con aquel frígido clima y el señor Fernández solicitaba más frío, pues quería que en su casa tropical cayera nieve.

-Estoy cansado de estos humanos, quejas y quejas todo el día, uno no puede complacerlos a todos, pero me las pagarán, si tanta nieve quieren se las daré, que si más calor, pues lo tendrán…

… a la mañana siguiente tanto Julio como Margaret despertaron, todo parecía haber sido un mal sueño.

30 de diciembre de 2013

Hoy

Aquella mañana desperté como todas las anteriores, en mi mente su rostro penetraba mis penumbras, no podía dejar de pensar en ella, aquel azabache que caía de su pelo no dejaba lugar a duda, ella era la indicada, pero surgía la pregunta, ¿cómo decírselo?

En más de una ocasión prometí de frente a su puerta dejar todo complejo detrás, pero, ¿qué pasaría si me decía que no?, en realidad esa fue la razón de lo que hoy me arrepiento, han pasado ya los veranos y además del desconsuelo de haber solventado aquel dolor, aquello cada día se vuelve una tortura.

En mi cuarto me mantenía ajeno a la realidad, en miles de telarañas encrucijadas en la melancolía de mi pensamiento, su sola voz me hace despertar de tan sombrío sueño; todo es nada, porque ya lo dijo Calderón, “la vida es sueño y los sueños, sueños son”, pero ¿en verdad estoy molestando a Morfeo?, o ¿únicamente la esquizofrenia de mi mente te mantiene a mi lado?

No lo sé, en realidad, tengo mis dudas de aquel futuro incierto, ya en varias ocasiones me he mantenido en secreto como una verdadera llave oculta, para no debelar el misterio de aquel ropero, hoy lo he decidido; el mundo está hecho de valientes, pero.., ¿cómo saber si lo soy?

Hoy no encuentro un misterio más oculto que tus labios, aquellos que en más de una ocasión soñé que besaba, tus ojos envuelven mi alma, alma robada por el más profundo de los infiernos; no entiendo, no me queda claro, hoy es la última vez.

Hoy me despido, hoy te saludo, en realidad, únicamente depende de ti, mi corazón ha muerto, pero tú puedes ver más que lo material, el alma se mantiene en silencio, hoy recobra su sentimiento, hoy decides, mi amor, mi vida o mi alma.