Hace frío lo siento, las provisiones se terminan, el frío
invierno no deja que sienta mis manos, la noche siempre presente, aún no
encuentro escapatoria, trato de huir, tan frío nunca creí tener que sentir.
Comienzo a caminar en el silencio de tus palabras, aún
extraño tus labios tocando los míos, en realidad me duele tu indiferencia,
aquellas mañana dónde amanecimos juntos, todo el amor se ha terminado, ¿algún día
hubo amor?, o ¿sólo fue el pretexto para permanecer juntos, recordar tu piel rozándome,
amándonos, sintiéndonos, besándonos y siendo uno mientras penetraba lo más
profundo de tu alma.
Hoy el frío me pesa, sin duda, mis manos no se calientan más
con tu ternura ni con tu aliento, la última llama se apaga, todo se convierte
en frío, me olvidaste, y aun así, yo sigo pensando en aquellas noches dónde tus
susurros me llenaban el alma, dónde nada pasaba, dónde todo era el momento y un
futuro juntos.
Te extraño, no eres la única, peo si la mejor, tu cabellera
que acaricia mi piel, junto para llevarme a lo más alto.
El frío me congela, ¿será que no podré encontrar de nuevo
ese calor?